Muebles de color avellana: el retorno del colonialismo

Los muebles de color avellana tienen un aroma a clásico. No obstante son las tonalidades que se utilizaron durante una de las épocas de mayor explosión del mobiliario urbano: el colonialismo. Como buen clásico, los muebles de este color no solo quedan bien sino que con el tiempo van mejorando y haciéndose más señoriales.

Un color muy acogedor

Se pueden encontrar diferentes muebles de color avellana. En primer lugar porque en la propia naturaleza encontramos este color en diferentes maderas e incluso en cueros, para los sillones y sofás. Pero además la gama cromática avellana, que simplificándola diremos que pertenece al color marrón, es fácil de obtener a través de tintes.

Es muy útil tener muebles del color avellana con un diseño más o menos clásico para no romper demasiado el efecto que queremos conseguir. Se trata de otorgar a la habitación que adornen un clima cálido, acogedor y batante elegante.

Por estas características es un color que va muy bien tanto en el salón como en los cuartos de matrimonio y de hijos adolescentes o maduros. No quedan mal en el cuarto de baño o en la cocina pero ahí es mejor optar por otros colores más prácticos, sobre todo por la limpieza.

Otro punto positivo de los muebles de tonalidades marrones, que muchas veces pueden incluir toques rojizos, es que son muy fáciles de combinar.

Esto es especialmente sencillo con los colores color crema. Por ejemplo podemos tener un sofá avellana con dos cojines crema. O bien que el soporte de la cama sea de madera y marrón y la tonalidad de la colcha la ya mencionada. Las combinaciones pueden ser infinitas.

Pregunte por el cuidado

Los muebles pueden ser de color avellana natural o bien tintado. Tanto unos como otros van a requerir ciertos cuidados específicos por lo que aconsejamos que antes de decidirse por unos o por otros es importante preguntar al vendedor cuáles son las formas de que el color permanezca más tiempo.

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